La Federación Internacional del Automóvil (FIA) ha anunciado una nueva y más estricta prueba de flexión para el alerón trasero de los monoplazas de Fórmula 1, que entrará en vigor a partir del Gran Premio de China 2025. Esta decisión surge tras el análisis de imágenes captadas durante las sesiones de entrenamientos libres en el GP de Australia, donde la FIA monitoreó las deformaciones en pista de los éstos.
«La FIA ha pedido a los equipos que utilicen cámaras en las sesiones de entrenamientos libres para controlar las deformaciones en pista mostradas por los coches durante el GP de Australia», dijo el organismo rector a través de un comunicado.
Nuevos límites en la flexión del alerón trasero
Según el comunicado oficial del organismo, la inspección realizada en Melbourne permitió concluir que existen suficientes motivos para reforzar los controles sobre el alerón trasero superior. Así, a partir del GP de China, la FIA implementará un nuevo umbral en la variación de la distancia entre el plano principal del alerón y el flap, conocida como “slot gap”.
El artículo 3.15.17 del reglamento técnico de 2025 establece que, si se aplica una carga vertical de 75 kg en cualquiera de los extremos del plano principal del alerón trasero, la separación entre este y el flap no debe variar más de 2 mm. Sin embargo, desde el GP de China, este margen se reducirá significativamente a 0.5 mm, con una tolerancia de 0.25 mm solo para esta carrera debido al corto plazo de implementación.
Cumplimiento en Australia y advertencia a los equipos
A pesar de la introducción de esta normativa más estricta, la FIA confirmó que todos los monoplazas que compitieron en el GP de Australia cumplieron con los requisitos del reglamento y fueron declarados legales. No obstante, los equipos han sido notificados sobre el nuevo control desde el lunes 17 de marzo, asegurando que tengan tiempo para adaptar sus diseños antes de la cita en Shanghái.
Antecedentes y objetivo del cambio
Este endurecimiento en los controles forma parte de un plan más amplio de la FIA para limitar el uso de alerones flexibles y evitar cualquier posible ventaja aerodinámica derivada de diseños que maximicen la reducción de la resistencia al avance en rectas. Esta medida se suma a la introducción de pruebas más rigurosas para el alerón delantero, previstas para el GP de España (novena carrera del calendario), y el control sobre el ala intermedia del alerón trasero.
Con el Gran Premio de China programado para disputarse del 21 al 23 de marzo, los equipos deberán asegurarse de que sus monoplazas cumplen con la nueva normativa para evitar posibles sanciones y mantener la competitividad en una temporada que ya ha comenzado con grandes sorpresas.
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